Noticias|

“A pesar de todos los avances culturales, de política, de leyes en el mundo, todavía adolescentes de la comunidad LGBTQ+ tienen cinco veces más la probabilidad de cometer un suicidio que aquellos que no lo son”. De esa forma, Rocío Faúndez —directora social de Todo Mejora, ONG que apoya a niñxs, adolescentes y jóvenes que viven experiencias de violencia por su orientación sexual, identidad o expresión de género—, explica lo urgente que es actuar hoy en esa temática. 

Esta situación, que ya era altamente preocupante, se prevé que aumentará durante y después esta pandemia, pues muchos de quienes padecen este tipo de violencia pueden estar encerrados con sus agresores o no cuentan con su red de apoyo. Por eso, en América Solidaria se volvió algo urgente de abordar. Así, uno de los nuevos proyectos de voluntariado profesional que se generaron producto de la emergencia sanitaria fue con la organización Todo Mejora, quienes se especializan en la atención de niñez y adolescencia de la comunidad LGBTQ+, uno de los grupos que viven mayor vulneración y exclusión. 

—Trabajar con esta comunidad es algo nuevo para América Solidaria, y hoy tenemos mucho que aprender de Todo Mejora y su experiencia —dice Lucas Carvacho, psicólogo clínico y uno de los dos voluntarios profesionales de América Solidaria en la ONG, y agrega: —La plataforma que tienen de atención remota ya operaba de forma muy bien, fluida y con muchos voluntarios dispuestos a aportar antes de la pandemia, y nuestro trabajo es potenciar lo que ya hacen. 

Todo Mejora funciona con un programa llamado Hora Segura, donde se habilita una línea de ayuda para niñez, adolescencia y juventud de la comunidad LGBTQ+ que están viviendo situaciones de victimización en distintos espacios y que puedan necesitar orientación y contención. Así, nuestros voluntarios se enfocan principalmente en dos líneas de acción: el apoyo a las intervenciones a través de Hora Segura en jornadas completas, además de reforzar una campaña de prevención del suicidio y, por otro lado, también se ha apoyado a la reportabilidad de la intervención, es decir el análisis cualitativo y cuantitativo de lo que se lleva a cabo. Rocío Faúndez lo explica así: 

—A partir de esos análisis formulamos recomendaciones de política pública. Para nosotros eso forma parte integral de la intervención porque entendemos que nuestro rol no es sólo dar atención, sino también poder transmitir las voces de niños, niñas y adolescentes, lo que les está pasando, sus experiencias, sus vivencias, reconocerlas, validarlas y comunicarlas. Y hoy América Solidaria nos apoya en eso. 

Este proyecto, al igual que todos los que se levantaron a raíz de la emergencia, tiene una duración de cuatro meses y son apoyados por voluntarios profesionales locales, es decir, que residen en el mismo país. Además, al igual que todos nuestros otros voluntarios y voluntarias, trabajan gratuitamente y en jornada completa, convencidos de que colaborando, aprendiendo unos de otros,  se podrá llegar a más niños, niñas y adolescentes, y cambiar sus realidades.

 

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Close Search Window