1998
En octubre del año 1998, mientras se realizaba en Santiago de Chile el Encuentro Continental de Jóvenes, se hizo una colecta. Personas e instituciones de toda la Región, representadas por casi medio millón de jóvenes cristianos provenientes de distintos países latinoamericanos, aportaron con dinero para ser usado en la promoción de las comunidades más excluidas de nuestro continente. Allí nació el compromiso con Haití.
2002
Después de mucho tiempo de gestiones complejas y proyectos fallidos, a fines del año 2002 parte el primer equipo de voluntarios médicos a Puerto Príncipe. Ese mismo año se constituye formalmente un directorio y una pequeña oficina ejecutiva en Chile.
2003
En el 2003 salieron ocho voluntarios profesionales nuevamente para Haití; al año siguiente partieron once.
2005
En 2005 se incorporaron otros dos territorios como destino de nuestros voluntarios: las montañas del norte de la República Dominicana y El Chaco en Argentina.
2006
Los años siguientes continuamos expandiendo nuestro trabajo en el continente y sumamos proyectos en Nicaragua, Colombia, Perú, Bolivia y Ecuador.
Hasta esa fecha, toda nuestra acción se coordinaba desde Chile y casi un 100% de los voluntarios eran chilenos. Había algo en esa ecuación que no sintonizaba con nuestra vocación intercultural y de reciprocidad solidaria para América.
2009
Luego de un proceso de reflexión y planificación participativa, en 2009 parte la internacionalización de la fundación con la apertura de la oficina de Colombia. Allí se constituyó un directorio y acordamos una estructura matricial, con plena autonomía local y actuando en sincronía y colaboración con todo el sistema.
Ese mismo año abrimos los primeros proyectos en Chile, con voluntarios Internacionales.

2010
El 2010, después de 8 años de trabajo en la isla, fundamos la oficina de Haití y un equipo local se hizo cargo de nuevos desafíos y proyectos, empujados por el terremoto que los asoló ese año.
Para ese entonces nuestros voluntarios provenían de todos los países de América y la fundación empezaba a dibujarse claramente como una organización internacional.

2011
En adelante, abrimos oficinas en Perú, Argentina, Uruguay, Estados Unidos y recientemente México (2018). La oficina de Chile también se independizó y creamos una oficina Internacional con el propósito de coordinar y mantener cohesionado al sistema.
2016
El 2016, dimos otro gran paso con la creación del proyecto Concausa, un programa cuyo objetivo es empoderar, conectar y movilizar a las y los adolescentes del continente americano en torno a una red que contribuya al desarrollo sostenible y a superar la pobreza infantil. La “Generación CONCAUSA” tiene el desafío de llevar a la práctica la Agenda 2030 a través de un modelo social que se centra en el desarrollo inclusivo y equitativo, con protagonismo juvenil como generación de cambio social sostenible.
2021
Desde las inquietudes y accionar de los adolescentes de América, ampliamos nuestra acción hacia la educación para la ciudadanía global, con foco en jóvenes y en desarrollo sustentable.
Hoy, tenemos oficinas de América Solidaria en 8 países y proyectos de desarrollo de capacidades con organizaciones territoriales en 12. En estos años han pasado más de 950 profesionales por casi 250 proyectos distintos, llevando esperanza y herramientas concretas a las comunidades más vulnerables de América.
2022
¡Esta historia continua! Seguimos trabajando para que todas las niñas, niños y adolescentes del continente puedan tener una vida digna y justa, en el que ellos sean protagonistas de sus vidas