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El impacto de la pobreza, desigualdad y violencia en la niñez durante la pandemia fueron los ejes del más reciente ciclo de conversatorios de América Solidaria, una serie de espacios para la reflexión, diálogo y encuentro en medio de la crisis multidimencional que afecta a las distintas comunidades de nuestro continente.

“Infantilización de la pobreza y su profundización durante la pandemia” fue el título de la primera cita, que contó con la participación de Gala Diaz Langou, directora Ejecutiva del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento de Argenitna (CIPPEC), y Benito Baranda, fundador de América Solidaria y miembro de la convención que redactará la nueva Constitución de Chile.

El diálogo entre ambos especialistas estuvo marcado por problemáticas que han aumentado a raíz de la crisis, como la desigualdad, informalidad en los empleos, deserción escolar, carencias alimenticias y el trabajo infantil. “El cierre de las escuelas tienen implicancias tremendas en nuestro continente”, aseguró Benito Baranda sobre los pronósticos que auguran graves alzas en las cifras de abandono escolar y trabajo en niños, niñas y adolescentes.

“Cuando tienes sociedades tan desiguales, las escuelas se transforman en espacios que permiten mayores grados de libertad y de búsqueda de esa igualdad (…) La mayor catástrofe es que te quedes fuera del sistema escolar, no que te retrases”, añadió. 

Durante la instancia co-organizada por América Solidaria Argentina, ambos invitados también intercambiaron miradas sobre el futuro y sobre cómo podemos salir adelante en este complejo escenario. “Estamos en un contexto de alta plasticidad, de tanta emergencia, que estamos dispuestos a ceder cosas que antes no. Eso nos puede llevar a soluciones distintas a las que hemos llegado en el pasado y a resolver de manera más innovadora algunos problemas estructurales“, aseveró Gala Diaz.

“El problema de la pobreza en general, y de la pobreza infantil en particular, debería ser uno de esos principales problemas que pongamos sobre la mesa. Que entendamos que es un problema estructural de toda la sociedad”, sostuvo.

Cuidar y proteger a la niñez

El segundo encuentro, titulado “Cuidar y proteger a la niñez en contexto de pandemia”, estuvo presidido por Benito Baranda y por la Mag. Mariela Solari, asistente social uruguaya, especialista en programas de prevención, atención y protección de la niñez frente a la violencia, y autora de protocolos, guías y mapas de ruta para atención en la salud, educación, policía y justicia.

Co-organizado por América Solidaria Uruguay, el espacio estuvo marcado por el análisis de problemáticas como el aumento en la tensión y situaciones de violencia, y el recrudecimiento de vulneraciones existentes desde antes de la pandemia al interior de los hogares.

“Hay un enorme desafío en el apoyo a las familias, en todas sus formas y estructuras, que tiene que ver con qué herramientas se les dan a los adultos que viven con niños y adolescentes para tramitar el miedo y la incertidumbre“, aseguró Solari, quien destacó el hecho de que las formas de convivencia han cambiado por el confinamiento.

“Están todos en casa, todos los días de la semana. (…) Habrá familias que tengan herramientas para tramitar estas nuevas formas de convivencia y otras no. Ahí es donde se incrementa la tensión y donde, en los casos donde hay violencia, esta se incrementa, y en otros, ha sido un factor de riesgo que ha hecho que surjan situaciones violentas”, indicó.

Pero además, ambos expositores aprovecharonla instancia para reflexionar también el contexto de desigualdad en nuestras sociedad y la falta de políticas de apoyo por parte del Estado a las familias, que se han hecho más evidentes durante la pandemia.

“Esta pandemia, más que ser una crisis humanitaria o una crisis socio-sanitaria, es una crisis de humanidad, de cómo nos relacionamos entre nosotros, que se evidencia y se acentúa con la pandemia. En ella niños, niñas y adolescentes lo pasan mal, porque son más frágiles dentro de esta alta tensión que se vive”, aseguró Baranda.

“Se instala el dolor en la familia. Ese dolor, esa inscertidumbre, la presencia de la muerte, se transforma en desesperanza. Eso es algo que invade muchos hogares y barrios, sobretodo cuando hay ausencia de la acción del Estado de manera oportuna”, agregó.

El espacio fue moderado por Freddy Natanael (18) y Manuela Castellanos (18), dos voluntarios y líderes juveniles miembros de la oficina.

Revisa los dos conversatorios completos a continuación. Y si quieres ver más contenidos similares, te invitamos a visitar nuestro canal de Youtube o a seguirnos en redes sociales.

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