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En el marco de su participación como panelista del lanzamiento del Informe Especial COVID-19 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el vicepresidente de América Solidaria Internacional, Benito Baranda, llamó a todos los actores sociales a comprometerse y a trabajar por un nuevo pacto que lleve a superar la “crisis de humanidad” que hoy vive la región.

Presentado por la secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcenas, el reporte titulado “Pactos sociales para la igualdad y el desarrollo sostenible en América Latina y el Caribe post COVID-19”, da cuenta de los desafíos que deberá enfrentar la región para sobreponerse a la que es considerada la peor crisis de los últimos 100 años: se estima que para fines de 2020, un 37% de la población se encontrará en situación de pobreza y un 15% en extrema pobreza. Las mujeres, niños, niñas y adolescentes serán los más afectados.

Al respecto, Baranda aseguró que el informe demuestra que la pandemia y sus devastadores efectos han venido a develar y agravar una situación que se había asentado con anterioridad en las sociedades de la región.

La crisis amplía las grietas de desigualdad. La gran mayoría de los países de América latina y El Caribe vivíamos, ya previo a la crisis sanitaria, una diversidad de crisis no enfrentadas, no resueltas”, afirmó aludiendo a los conflictos sociales que han enfrentado diversos países, tales como Chile.

“Creamos una cultura desigual y luego esta cultura desigual nos ha creado a nosotros. (…) Es una cultura cargada con un intenso clasismo, con rasgos xenófobos y con una emergente aporofobia. Es decir, con el peso de prejuicios y con normalización de la discriminación, que se ha acentuado con las migraciones forzosas del último tiempo y que ha afectado las políticas públicas troncales: la vivienda segrega, la salud segrega, la justicia segrega y la educación segrega”, aseveró.

Baranda cuestionó el sistema y los malos tratos entre las personas, asegurando que la región vive actualmente una “crisis de humanidad”.

“Por sus orígenes, por la manera en que hemos interactuado, cómo nos tratamos y cómo organizamos nuestro diario vivir, lo más justo sería denominar esta crisis como una ‘crisis de humanidad’. Por supuesto que es una crisis humanitaria, pero la quiero colocar en un espacio donde podamos modificarla. Si es una ‘crisis de humanidad’, si es el reflejo de sociedades cuya convivencia ha sido construida con una alta asimetría, nos permitirá entender que también está en nuestras manos modificar esta asimetría”, enfatizó.

“La frustración y el descontento se toman nuestros barrios, ciudades y países. Las crisis se acumularon (…) y llegó la pandemia y en varios de nuestros países ese malestar frente a la injusticia se acentuó”, sostuvo. “Ahora se requiere que esa indignación, esa molestia y ese dolor se transformen en compromiso”, añadió.

Finalmente, el vicepresidente de América Solidaria Internacional instó a todos los actores sociales a involucrarse en el replanteamiento y creación de nuevos vínculos, que pongan énfasis en las próximas generaciones y en el fin de la desigualdad.

“En estos tiempos turbulentos, requerimos volver a lo local, a la autogestión de los territorios. Requerimos alianzas fundadas en simetrías. Son importantes las alianzas pero tienen que ser simétricas. El foco tiene que ser la infancia y la adolescencia, desde la cooperación. Hay que renfocar nuestros liderazgos transformadores a nuestros barrios y escuelas. Y por último, hay que trabajar para que este desarrollo integral y este trabajo por la paz sean fundados en la libertad y la dignidad de las personas. Se requiere de nuevos pactos sociales”, finalizó.

El lanzamiento del informe, que se llevó a cabo de manera virtual, también contó con la participación e intervenciones de Beatriz Paredes Rangel, senadora de la República de México; Laura Flores, directora de la División de las Américas del Departamento de Asuntos Políticos de las Naciones Unidas; Cecilia López, presidenta del Centro Internacional de Pensamiento Social y Económico CISOE, y María Fernanda Espinosa, presidenta del 73° período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

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