Revisa las reflexiones de Benito Baranda en el Seminario “Combatiendo la corrupción: Chile y el mundo”

Internacional
El presidente ejecutivo de América Solidaria afirmó que "sin conductas corruptas, o cercanas a ellas, no tendríamos la desigualdad social que aún reina en nuestro continente".

Con la presencia de la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, el centro de estudios Espacio Público realizó el pasado 30 de mayo el seminario internacional  “Combatiendo la corrupción: Chile y el mundo”, el que contó con la participación de expertos de nivel mundial como el estadounidense Robert Klitgaard, quien ha asesorado a diversos gobiernos sobre la estrategia económica y la reforma institucional requerida para erradicar la corrupción.

El panel de discusión, moderado por la periodista Beatriz Sánchez, contó con las presentaciones de Eduardo Engel, académico de la Universidad de Chile, presidente de Espacio Público y ex presidente Consejo Asesor Anticorrupción; José Ugaz, presidente de Transparencia Internacional; Fernando Jiménez-Sánchez, miembro del capítulo español de Transparencia Internacional y experto del Grupo de Estados Contra la Corrupción (GRECO) del Consejo de Europa; Thelma Aldana, Fiscal General de Guatemala; y Bruno Speck, asesor de Transparencia Internacional y ex Director de Investigación para la Transparencia en Brasil.

Tras finalizar el encuentro, se realizó un almuerzo con los invitados, durante el cual presidente ejecutivo de América Solidaria, Benito Baranda, se dirigió a los presentes para compartir sus reflexiones acerca de la corrupción, sus orígenes y consecuencias, y la manera de combatirla en nuestro continente.

“Sin conductas corruptas, o cercanas a ellas, no tendríamos la desigualdad social que aún reina en nuestra América, no se podrían sostener los políticos y empresarios que habitan territorios donde la mitad de su población vive en pobreza, sería casi imposible la violencia y el tráfico de drogas en la magnitud que hoy tenemos en la región, no se podría explicar que el continente supuestamente más cristiano presenta inequidades vergonzosas, ni tendríamos la manera de justificar por qué en medio de tanta riqueza en estos más de dos siglos de vida independiente aún tenemos a un tercio de la población viviendo miserablemente“, expresó Baranda en su intervención.

“Estoy convencido que a la globalización de la economía se le puede sumar la globalización de la solidaridad – es en lo que trabajo actualmente con América Solidaria- sin embargo debemos modestamente reconocer que ésta implica también globalización de las prácticas de corrupción de los países de donde vienen las empresas y las inversiones a nuestras naciones. Ella es la que tolera el establecimiento de prácticas laborales cercanas a la esclavitud en países extremadamente pobres o desprovistos de un aseguramiento de los derechos de los trabajadores, esas prácticas no tienen en el origen una sana y justa competencia sino rasgos bien definidos de injusticia y abusos que en su sentido se asemejan a las raíces éticas de la corrupción (y que en sus propios países no practicarían)”, continúa.

Lee el discurso completo de Benito Baranda haciendo clic aquí.